Un banco propone el suicidio a los clientes que no pueden pagar

El banco ruso Tinkoff ha comenzado a enviar unas postales a los clientes que no pueden pagar su deuda con una imagen que evoca al suicidio. Es una forma de amedrentar a sus clientes y hacerles pasar un mal trago con un estilo poco ortodoxo. La postal en cuestión es la siguiente:

solucion morosos rusia

El texto de la ya famosa postal traducido al castellano es: “¿no ves la salida?, el banco está dispuesto a ofrecerte una solución”  y justo debajo del texto la imagen que muestra una escena suicida de un dedo disparándose en la cabeza.

La noticia ha saltado a nivel mundial gracias a una denuncia de un cliente llamado Viatcheslav Abramchukov y que publicó el periódico ruso Komsomólskaya Pravda contando esta historia.

Este cliente tras pedir un préstamo a través de una tarjeta de crédito y pagar regularmente casi 2 años dejó de pagar su deuda según él por los altos intereses y comisiones que cobraba el banco. Después de todos esos meses pagando la deuda no se había reducido, así que decidió dejar de pagar. Se convirtió así en moroso y pasado 6 meses recibió en su casa la postal que se ve en la fotografía.

En la parte de atrás el banco facilita un número de teléfono al que llamar para “solucionar” la situación. Este cliente llamó al banco y pidió explicaciones sobre la postal recibida a lo que la única respuesta fue “se la enviamos a todos los clientes morosos”.

En declaraciones de banco Tunkoff al citado periódico esa imagen es una más de las que usan para enviar a sus clientes que no pagan deliberadamente y tampoco quieren contactar con el banco. Así que además de esa foto parece que usan otras del mismo estilo. El banco suaviza el mensaje ante los medios de comunicación diciendo que lo que significa esa imagen es que se pueden encontrar soluciones pactadas con el banco antes que el suicidio.

Tras recibir estas explicaciones, el cliente no ha quedado satisfecho y todo ha terminado en una denuncia ante la policía por incitación al suicidio.

El responsable del Centro de protección al consumidor de Ekaterimburgo (cuidad dónde han ocurrido los hechos) ha declarado que no es una forma legal de cobrar deudas y que la incitación al suicidio es un delito penal. Esta oficina está preparando su declaración ante la fiscalía.

No es el primer caso de estas características que ocurre en Rusia, los bancos son implacables en muchas ocasiones con los deudores con créditos pendientes y a veces usan técnicas como mínimo alegales para intentar coaccionar a sus clientes.

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